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LA CENA SECRETA. Javier Sierra

La cena secretaEl monje dominico Agustín Leyre, ex inquisidor, recuerda los acontecimientos que le tocó vivir en Milán, entre los años 1495 y 1497. Desde su retiro en Egipto y con avanzada edad que le hace predecir su pronta muerte, narra la investigación que lo llevó a descubrir la claves interpretativas de la “Última Cena”, de Leonardo da Vinci. “No recuerdo acertijo más enrevesado y peligroso que el que me tocó resolver aquel Año Nuevo de 1497”.

Narrada en primera persona, la novela se adentra en un incipiente mundo renacentista donde la ortodoxia católica combate fuertemente toda desviación doctrinal. La cena secreta (Planeta, 2014) describe un ambiente donde las denuncias y los exámenes de integridad de los dogmas son recurrentes y temidos. Por esto, los disidentes deben ocultarse y comunicar sus creencias a través de mensajes cifrados.

El padre Agustín Leyre debe investigar a Leonardo da Vinci que se encuentra en plena creación de la “Última cena” en el refectorio del convento de Santa Maria delle Grazie, en Milán. Dada su condición de experto en la interpretación de mensajes cifrados, es enviado para indagar la veracidad de las denuncias sobre una posible desviación doctrinal del artista. La particular distribución de los personajes de la pintura, la ausencia del halo de santidad, la presencia del propio artista retratado como un apóstol dando la espalda a Jesucristo, las expresiones de los rostros y la ausencia de ciertos elementos propios de las obras religiosas, hace que sea percibido como un hereje. “Si ésta es, en verdad, la Última Cena, ¿por qué Jesucristo no tiene frente a sí el pan y el vino para consagrarlos? ¿Dónde está el Santo Grial que contiene su preciada sangre redentora? ¿Y por qué su escudilla está vacía? ¡Hereje! ¡Es un hereje!”. Asimismo, el reclamo de los franciscanos por una pintura del mismo autor, donde la ambigüedad de la relación entre María, Juan y Jesús, refuerza esa percepción. “Leonardo había retratado a san Juan no sólo legitimado por Nuestra Señora, sino impartiendo su bendición al mismísimo Cristo, demostrando así su superioridad sobre el Mesías.”

Para concluir su investigación, el inquisidor debe pasar por numerosas peripecias, interactuar con varios personajes históricos y descubrir la influencia de filósofos y teólogos sospechosos de herejía. Asimismo, al conocimiento personal de Leonardo y la atracción que siente por la belleza de “La Última Cena”, la convivencia con monjes que secretamente adherían a las doctrinas cátaras y la experiencia de vivir raptado en una comunidad de esa doctrina suavizan su ortodoxia.

La cena secreta es un thriller ambientado en los inicios del Renacimiento. A través de un constante suspenso y misterio, la acción se adentra en lo que –últimamente- ha surgido como una tendencia en la interpretación de la vida de Jesús. A ratos aparece como una mezcla entre “El nombre de la rosa” y “El código da vinci”. Sin embargo, la narración desde la conciencia de un monje retirado y a punto de morir y la evolución de su personalidad aporta un cierto valor literario a la obra.

Claudio Jorquera Aceituno
Septiembre de 2015